Hoy ha muerto el Rey del Pop.
Su muerte una parada cardiaca, como la de cualquier ser humano. La razón, ya no importa; como tampoco importa su vida digna de cualquier tragedia clásica.
A mí me importa su genialidad, su música, su ritmo...
Ha muerto Michael Jackson, pero nace el mito, su propio mito, ese que siempre nos hará movernos al ritmo de su ritmo.
Goodbye Jako.

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