Ahora entiendo a mis octogenarios familiares 30 años atrás cuando me decían: "no hay que dejar nada en el plato".
Desde luego que no, ¡no hay que dejar nada en ese plato!, porque ellos deberían tener el suyo propio lleno para dejarlo vacío y escuchar eso de "no hay que dejar nada en el plato".
Tal vez algo estamos haciendo mal, pero nada es infinito... o eso es lo que quiero pensar.
Este corto ganó el festival berlinés Green Unplugged. Fué seleccionado como el mejor entre 36,000 videos concursantes. La temática eran "los alimentos", "el sabor" y "el hambre". Su director Ferdinand Dimadura lo tituló "Chicken a la Carte".
Estos dos lechones, Juan Luis Cano y Guillermo Fesser “Gomaespuma” son dos buenos instructores. De la mano de Don Eusebio podéis practicar este idioma de raíces aún desconocidas.
Resulta que te compras una cafetera de esas que anuncia el Clooney, y claro what else..., pues nada que tienes que comprar las cápsulas con los diferentes sabores... que si fuerte, que si loungo, que si descafeinado intenso... en fin, que what else... pues eso, que no entiendo para que te compras esa cafetera si luego vas a rellenar las capsulitas... con lo fácil que es llenar el "porta" en las de toda la vida!
Sí R2D2, el más famoso robot de Star Wars, o casi os parece caro (aunque haya sido la única y más grande ilusión de vuestras vidas) os propongo una solución mucho más económica, eso sí, todo tiene su inconvenientes.
Ayer, encontré una página donde se vende este droide casi a tamaño real, unos 40cms de altura, con una super inteligencia artificial, sonidos igualitos igualitos igualitos al original, luces de colores y, además, acepta órdenes en inglés por lo que es capaz de seguirte a casi cualquier sitio (no creo que sea el más indicado para seguirte a la piscina).
Vamos, un prodigio de la robótica.
El precio del bicho: 210€
En esta página hay más cosillas, todas ellas del estilo.